En Barcelona hay 10.522 licencias para taxis, según los datos del Instituto Metropolitano del Taxi. De esas 10522 licencias se dividen entre empresas y autónomos. Según estipula la ley catalana del taxi del 4 de julio de 2003. La mayoría  son autónomos, así, 9.592 son de este perfil, aunque hay variaciones. Hay 233 que disponen de varias licencias, para los que trabajan 772 personas, mientras que otros 9.359 tienen una sola. Ahora bien, en estos últimos hay 1.565 en las que operan más de un conductor y trabajan en estas licencias únicas 3.183 chóferes. Además, en el sector hay 182 empresas que detentan 618 licencias. Estas sociedades dan empleo a 1.049 personas que trabajan en ellas.

Tenemos alrededor de 5000 taxistas asalariados que trabajan en 1980 empresas y flotas de taxis, el resto son trabajadores autónomos y familiares.

Comparando las 1980 empresas de taxis con las 75 empresas de VTC que operan en Barcelona, vemos una gran diferencia de licencias y trabajadores asalariados VTC, que concretamente serían más de 1000 conductores VTC.

Desde que estallo el conflicto entre el taxi y las VTC provocado por Uber y Cabify, el sector no ha parado de movilizarse contra estas, exigiendo un mayor control, tanto en la cantidad (evitando que aumente de número), como en su forma de operar (contratación por app) y en las horas de trabajo de sus conductores (turnos de 12 horas de trabajo). Desde la sección del taxi de la CNT, hemos participado activamente en las movilizaciones de esta guerra, y presentado varias denuncias contra estas empresas. Hemos defendiendo el taxi como transporte publico y denunciando la explotación laboral de conductores por parte de las empresas VTC.

El modelo de explotación de las empresas de VTC es el mismo de las 1980 empresarios del taxis. Las jornadas de trabajo son en turnos de 12 horas de 18:00 a 6:00. El convenio colectivo de empresas de taxis de Barcelona rige sobre ambos sectores (art.21).

El conductor asalariado del taxi se ve obligado casi siempre ha trabajar las 12 horas del turno, tanto de día como de noche (igual que el conductor VTC). Por un convenio colectivo que es precario (sin días festivos, sin horas extras, sin nocturnidad, sin pagas extras…) , porque van a porcentaje según la recaudación que hagan y porque en algunos casos el titular de licencia le exige una recaudación fija cada día que no puede hacer en 8 horas.

Algunos titulares de licencias arrendan los taxis a cambio de un precio fijo al mes, lo que se conoce en el sector como un taxi 24 horas. El taxista asalariado se compromete a pagar una cantidad fija cada mes al titular y a pagar los gastos del vehículo (gasolina, reparaciones…) convirtiéndose en un falso autónomo. Todos los casos de taxis arrendados trabajan jornadas superiores a 12 horas.

El taxista asalariado se encuentra con un modelo de explotación laboral que esta normalizado. Cuando el taxista asalariado acude al Instituto metropolitano del taxi a pedir ayuda, la respuesta del IMET es siempre la misma “esto no es competencia nuestra, vaya usted a inspección de trabajo”. En la mesa técnica del taxi, un organismo de representatividad de empresas y titulares de licencias nadie dice nada y en el IMET no se piden responsabilidades sobre la situación de los trabajadores asalariados a las asociaciones empresariales del taxi que también tienen licencias VTCs y están en esa mesa.

En inspección de trabajo no investigan nada a fondo sin una denuncia previa de varios trabajadores, y cuando actúa  muchas veces es demasiado tarde y el trabajador ya esta despedido.

El taxista asalariado tiene pocas opciones, aceptar las condiciones que se le imponen y renunciar a sus derechos, o denunciar y ser denunciado y acosado por la empresa de taxis. Hay taxistas que han denunciado a varias empresa de taxis siempre por lo mismo, exceso de horas de trabajo e impago de esas horas y siempre apoyados por la CNT.

No hay ningún tipo de control sobre las empresas del taxi, no hay ningún control de las jornadas de trabajo en las empresas del taxi. En casi todas las empresas del taxi se comete un fraude laboral y fiscal, con miles de horas de trabajo no declaradas y con el pago de dinero negro.

¿Alguien se cree que los asalariados del taxi trabajan 8 horas dentro del turno de 12 horas que tienen el vehículo, con semejante sueldo si se cobra a porcentaje?

¿Por qué no se exige un mayor control de las 1980 empresas del taxi de Barcelona igual que se exige a las empresas VTC?

¿Debemos seguir mirando para otro lado, ante un sistema de explotación del taxi por empresas donde el asalariado asume largas jornadas de trabajo y sufre una pérdida de sus derechos sociales y laborales?

 

SALUT Y BUEN VIAJE

Por Seccio Ram

Estimados compañer@s:No somos ajenos a los problemas del taxi, desde hace unos años varios compañeros taxistas de manera desinteresada y voluntaria, al margen de cualquier organización del taxi existente hemos estado implicándonos en todas las reivindicaciones y movilizaciones en favor del trabajo del taxista autónomo , al tiempo hemos denunciado la explotación a la que está sometid@ el/la trabajador/a asalariado/a por parte de las empresas jurídicas y físicas del taxi. También hemos denunciado la connivencia de algunos grupos de presión con la administración dado sus intereses partidistas privados y económicamente lucrativos. Siempre desde nuestro espíritu libertario y de autogestión hemos querido la implicación de l@s compañer@s desde la participación activa a través de asambleas abiertas. Al querer encontrar de manera conjunta soluciones en la resolución de conflictos en los que nosotr@s éramos los afectados, no hemos querido delegar dejándolo en manos ajenas de representantes sindicales, y al contrario a través de la acción directa sin intermediarios hemos tratado con la administración los diferentes temas (Parada de taxi en la Estación de Barcelona-Sants, contingentación de las licencias a doble turno, convocatoria vinculante para que el taxista decida medidas reguladoras temporales, reglamento de emisoras, recurso de multas a la Guardia Urbana, etc….) La CNT-AIT siempre estuvo presente en el taxi

Figueres