Arxiu de la categoria: brutalidad policial

OCHO POLICÍAS SUDAFRICANOS QUE ASESINARON A UN TAXISTA CONDENADOS A PRISIÓN

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Ocho policías sudafricanos, que asesinaron en 2013 a un taxista mozambiqueño, fueron condenados este miércoles a 15 años de prisión, tras haber sido declarados culpables a finales de agosto pasado.

Imágenes filmadas por aficionados, que muestran a la víctima esposada a un furgón policial y arrastrada por la calle, que despertaron gran indignación internacional, fueron prueba determinante. Los hechos fueron presenciados por numerosas personas.

Cada uno de ustedes está condenado a 15 años de prisión”, declaró el juez Bert Bam en la Alta Corte de justicia de Pretoria, calificando de “bárbara y totalmente inaceptable” la actitud de los ocho policías.

Los hechos ocurrieron en febrero de 2013, en Daveyton, en las afueras de Johannesburgo, tras un altercado entre el taxista y la policía por un problema de estacionamiento en un lugar inadecuado.

La víctima fue Mido Macia, un taxista mozambiqueño de 27 años de edad, quien fue arrestado y tras ser sometido al brutal suplicio murió detenido en una comisaría, donde según la autopsia recibió más golpes.

“Las imágenes hablan por sí mismas: (…) arrastrar a un individuo atado a la parte trasera de un vehículo es algo totalmente inútil, ilegal y absolutamente injustificable”, subrayó el juez mientras dictaba sentencia.

“Pero lo que hace la actitud (de los policías) sea aún más reprensible es la cobarde agresión en una celda contra un hombre sin defensa y ya gravemente herido”. Además, el juez Bam recordó que “lamentablemente”, los condenados que se declararon inocentes, no mostraron arrepentimiento, algo que podría haber atenuado sus pena.

La muerte de Macia tuvo aún más repercusión puesto que ocurrió pocos meses después de otro hecho gravísimo imputable a la policía. En agosto de 2012 en Marikana (norte) 34 mineros en huelga fueron masacrados por la policía.

En los últimos años, la policía sudafricana ha cometido muchos excesos, atribuidos a la falta de profesionalidad del cuerpo, cuyos mandos son considerados inexpertos y corruptos

SALUT Y BUEN VIAJE.

15 ANYS DE PRESÓ PER A UN MOSSO QUE VA INTENTAR MATAR A UN TAXISTA

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                            Un home passa pel camí on va aparèixer apunyalat el taxista pakistanès

El Tribunal Suprem confirma la condemna imposada al policia que va apunyalar repetidament al conductor després negar-se a pagar-li la carrera.

2014.03.24. Barcelona. (EFE) .- El Tribunal Suprem ha confirmat la condemna a 14 anys, 11 mesos i 29 dies de presó que l’Audiència de Barcelona va imposar a un mosso d’esquadra que va intentar assassinar un taxista, a qui va apunyalar repetidament després de negar a pagar-li la carrera.

En la sentència, la sala penal del Suprem desestima el recurs plantejat per l’agent de la policia catalana Marc Barbarà, que va demanar que li rebaixessin la condemna al·legant que els fets pels quals el van condemnar no estaven provats, i avala la decisió de l’Audiència de Barcelona, ​​d’acord amb el que també havia demanat la Fiscalia.

Segons el Suprem, la pretensió de l’agent que se li rebaixés la pena perquè no es va poder demostrar que tractés de matar al taxista està “fora de lloc”, com queda acreditat per exemple pel fet que va fugir amb el taxi davant la presència de testimonis i va haver de tornar perquè va equivocar el camí de sortida.

A més, en tornar al lloc dels fets va recollir la seva arma reglamentària del sòl, va apuntar a la seva víctima i va prémer el gallet. “Res més eloqüent que aquesta referència al relat del tribunal per posar de manifest, també en aquest punt, la desraó del recurrent”, conclou el Suprem.

En la sentència, ara confirmada, la secció 21a de l’Audiència de Barcelona va condemnar el passat juny a la màxima pena per intent d’assassinat l’agent dels Mossos d’Esquadra Marc Barbarà, que està suspès de feina i sou des que al setembre de 2011 va ser detingut per apunyalar el taxista, d’origen pakistanès.

L’Audiència, que va ordenar la inhabilitació de l’agent durant el temps de la condemna, va retreure a l’acusat seu “fredor d’ànim i malvolença” a agredir el taxista així com la “aleatorietat de l’atac”, el que per al tribunal demostrar que el nivell de perillositat criminal de l’agent és “extrem”.

Segons la sentència ara confirmada, l’acusat va prendre el 22 de setembre de 2011 el taxi que conduïa la víctima al passeig de Sant Joan de Barcelona i li va demanar que el portés a una urbanització de Sant Fost de Campsentelles (Barcelona).

Un cop al lloc de destinació que el taxista li va sol·licitar l’import del trajecte, l’acusat va treure un ganivet que havia mantingut ocult, li va fer un tall al coll i li va clavar fins a 13 punyalades, tot això aprofitant que estava assegut just darrere de la víctima i que aquesta tenia posat el cinturó de seguretat.

Quan el taxista va aconseguir abandonar del vehicle, el processat va sortir darrere seu apuntant amb una pistola al cap i va prémer el gallet en diverses ocasions, encara que l’arma no va funcionar.

Posteriorment, l’acusat va pujar al taxi i va arrencar, encara que als pocs minuts va tornar per haver equivocat la sortida, després del que va agafar l’arma reglamentària del sòl, amb el ganivet a l’altra mà, i va estrènyer novament el gallet del revòlver, que tampoc va arribar a funcionar.

En opinió del tribunal, es va tractar d’una “agressió gratuïta, en absolut provocada pel denunciant i sí merament afavorida per l’acusat, de manera deliberada i dirigida reiteradament a la finalitat d’acabar amb la vida del primer”.

SALUT I BON VIATGE.

Nicolás a un taxista catalán: “Yo a ti te pego dos tiros y no me pasa nada”

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Con aires de superioridad el pequeño Nicolás logró acobardar a un taxista en Barcelona que se había mostrado favorable a una consulta catalana. ¿”Me estás llamando facha? Yo a ti te pego dos tiros y no me pasa nada, es que me quedo tan ancho”, le dijo.

“Recogí a Nicolás y a un hombre de unos 50 años en la puerta del Hotel Majestic. Me preguntó qué me parecía el proceso soberanista, y dije que me parecía bien que se pudiese hacer la consulta para que la gente pueda expresar lo que piensa, porque democráticamente esto era muy bueno. Y me empezó a hablar de la unidad de España, algo por lo que había que luchar. Le dije un poco en broma ‘¿tú eres un poco facha no’?, y se puso como loco”, explica un taxista que recogió a Nicolás, el impostor por excelencia de los últimos tiempos y a su acompañante.

Según el testimonio al que ha tenido acceso Espejo Público, Nicolás contestó indignado: “A ver, yo me cago en la puta, ¿tú a mí me estás llamando facha? Yo a ti te pego dos tiros ahora mismo y a mí no me pasa absolutamente nada, es que me quedo tan ancho“. El acompañante, por su parte, siguiendo el juego de Nicolás, le dijo que no se preocupase, que le harían una foto a la matrícula del coche y listo, a lo que Nicolás contestó haciendo una llamada para que el taxista se enterase “ahora miso de quiénes somos”.

“Puso el manos libres y escuché a un señor con voz muy seria al que le dio mi matrícula, y luego le devolvió la llamada y dijo que ‘todo en orden’. Se pusieron a hablar el acompañante y él y me decía que ya me enteraría de quiénes eran ellos. Siguieron hablando y nombraron incluso el caso Bárcenas, aunque yo no escuchaba mucho”, continúa el taxista. “¿Qué, te has achicado no? Bueno pues piensa una cosa, que aquí implantamos al Ejército y todos los catalanes achican como tú y se os acaba rápidamente esta tontería y en dos días lo tenemos todo esto controlado. Y ahora me vas a decir ‘Arriba España’ y ‘Viva Franco’”, cuenta el conductor que le exhortaron.

 El relato del taxista termina con la llegada al destino que habían solicitado los dos pasajeros, aunque poco antes del final el de mayor edad le dijo a Nicolás que el conductor “tenía cara de buen chaval”, rebajando el tono de tensión de la conversación del interior del vehículo. “De lo que ha pasado hoy aquí olvídate, como si no hubiera pasado absolutamente nada. Y ahora te vamos a enseñar de dónde venimos”, mostrando una carpeta blanca con la bandera de España y las letras del CNI, según el relato del asustado taxista, que acobardado, decidió no cobrarles la carrera.

SALUT Y BUEN VIAJE

MULTAN Y CACHEAN A LA PRESIDENTA DE LOS AUTÓNOMOS DEL TAXI

Eugenia García sospecha represalias por denunciar actividades ilícitas de los floteros; ha puesto los hechos en conocimiento del juzgado de guardia. La Policía Local aún no ofrece su versión.

Dos actuaciones policiales, cada cual más llamativa, el mismo día y sobre la misma taxista, en este caso la presidenta de la Asociación de Asalariados del Taxi de Las Palmas de Gran Canaria, Eugenia García. Según denunció ella misma la noche de este martes ante el juzgado de guardia, el lunes fue objeto de una multa que considera arbitraria a las cinco y media de la tarde, en la parada del parque de San Telmo, y de una retención con registro “exhaustivo” de su coche a las 22.30 al grito de “danos la droga que llevas” a la altura del barranquillo de don Zoilo.
El jefe de la Policía Local ha dicho a CANARIAS AHORA que en unos días estará lista la versión de ese cuerpo, una vez recabe los informes de los agentes que protagonizaron los hechos.
Eugenia García, que denunciara en 2010 la corrupción en el sector del taxi con el archivo de la causa por errores en la investigación policial, se ofrecía precisamente este lunes a la justicia, en compañía de otros taxistas, para testificar en las diligencias que se siguen actualmente contra los floteros, como se conoce en el argot a las personas que explotan masivamente licencias de taxi de las que no son titulares.
Según la denuncia que presentó escrita a mano en el juzgado de guardia la noche de este martes, a las 17.30 del lunes fue requerida por agentes de la Policía Local para un “control de vestimenta”. Los policías se dirigieron a Eugenia García y a otros tres taxistas, asalariados igual que ella, con el mismo motivo. En medio de esa operación se presentó otro agente (el 10.590) a bordo de una motocicleta que interviene sin motivo aparente para decir a la taxista que así no puede ir vestida. La requerida se dirige a los otros agentes, según su testimonio, para referirles su extrañeza por un control así cuando el sector está sumido en una fuerte polémica por las ilegalidades detectadas y la presencia de trabajadores no regularizados.
Igualmente, siempre según su versión, manifiesta a los agentes su extrañeza por la exigencia de aplicación de un reglamento de vestimenta que data del año 70 y que, entre otras cosas, prohíbe a los hombres el uso de sandalias. Su crítica a la actuación policial y sus referencias al problema de los autónomas son respondidas por el agente 10.590 con un expeditivo “ahora sí que te multo”, a lo que sigue una sanción de 200 euros por vestir ropa deportiva (la taxista asegura que vestía traje de manga hueca y sandalias atadas a los tobillos).
Pasado ese mal trago y aún sin salir de su extrañeza, Eugenia García asegura haber sido víctima de otra actuación arbitraria por parte de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria a las 22.30 horas, concretamente en la confluencia entre el paseo de Chil y el Barranquillo de don Zoilo. Siempre según su relato, tras realizar su último servicio y dirigiéndose a su casa, fue interceptada por un coche patrulla de la Policía Local con todas sus señales luminosas y acústicas activadas que le rebasa y le corta el paso por la parte delantera hasta obligarla a detener su vehículo.
Los agentes le ordenan salir del coche, momento en el que se incorpora a la operación la dotación de otro coche, en este caso camuflado, del que se bajan dos agentes de paisano que se identifican mostrando fugazmente sus placas. “Danos la droga que llevas”, le increpan ante el asombro de la taxista.
No hubo detención ni apareció droga alguna ni en el taxi ni en posesión de la retenida, que en varias ocasiones reclamó a la fuerza actuante que se avisara a la Policía Nacional ante la poca confianza que le podía inspirar una actuación de ese tipo.
Casualmente este martes circuló en el WhatsApp del colectivo de los taxistas de la ciudad la reproducción de una página del periódico Canarias7 con una noticia referida a Eugenia García (“Ocho taxistas piden declarar como testigos contra los floteros”) bajo la cual se podía leer en un español un tanto macarrónico: “Represalias no tomará el sector del taxi con su señoría (Rosell). El sector del taxi respeta las decisiones de su señoría. El sector del taxi tomará decisiones oportunas contra aquellos compulsivos que mienten, como la que presume de ser presidenta de asalariados del taxi. Consumidora de estupefacientes que por respeto al sector no debería estar trabajando en nuestro sector”.

Tardará la versión policial
La versión de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria sobre estos hechos de los que ha sido víctima la dirigente del taxi Eugenia García no se conocerá hasta este miércoles o el jueves, según indicó a este periódico el máximo responsable de ese cuerpo, el comisario Javier Henríquez.
Henríquez aseguró que había recibido este mismo martes por la mañana a la afectada por espacio de dos horas, pero tampoco le ofreció ninguna versión porque todavía no la conocía.
García se quejó ante Henríquez de ser víctima de represalias por parte de determinados agentes de la Policía Local precisamente por ser activa denunciante de los abusos e ilegalidades que se cometen en el sector del taxi.
Javier Henríquez admitió a preguntas de este diario mantener amistad con el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos del Taxi (ATAT), José Luzardo, considerado el más influyente defensor del actual status quo del sector. “Lo veo un par de veces al año, pero nada más”, recalcó.
Preguntado si es consciente de que muchos agentes de la Policía Local compaginan su actividad profesional con la de conductores de taxis, Henríquez restó importancia a esa extendida evidencia, pero admitió que incluso su actual conductor en el pasado (hace más de cinco años) se dedicó a esa actividad.
Incluso dijo conocer la existencia de agentes de la Policía titulares de licencias de taxi, algunos de los cuales ya las han vendido, lo que vulneraría el reglamento del sector.

SALUT Y BUEN VIAJE.
 

EL TAXISTA DEL POLÉMICO VÍDEO DE LA PALIZA EN SUDÁFRICA FUE TORTURADO EN COMISARÍA

La segunda autopsia practicada a Mido Macia, el conductor de ‘minibús’ mozambiqueño asesinado en Sudáfrica presuntamente por policías, ha dejado en ‘nada’ las ya duras imágenes que se han retransmitido en todo el mundo de los agentes atando al conductor al coche policial y arrastrando su cuerpo, aún vivo, por el asfalto hasta la comisaría de Daveyton, en Pretoria.

Según el informe médico, la verdadera pesadilla para Mido comenzó en las estancias policiales. “La autopsia revela que la víctima falleció por una falta de oxígeno“, ha explicado el fiscal December Mthimunye. Es decir, fue asfixiado.

Pero los análisis dicen mucho más. “Se ha encontrado diversos cortes en la parte posterior de la cabeza, cuero cabelludo y mandíbula. Además, el cuerpo tiene abrasiones en sus labios, mejillas, nariz, piernas, brazos y espalda“, ha relatado el fiscal que continuó con la enumeración de la barbarie. “Tuvo una hemorragia en el pulmón derecho y en el tejido que rodea el corazón. Fue encontrado en la celda muerto, envuelto en un charco de sangre y sin pantalones. Sufrió numerosos golpes en sus genitales y tiene muchas lesiones en los antebrazos. Fue molido a golpes”.

El fiscal ha vuelto a remarcar que los nueve agentes detenidos deben permanecer en prisión y no ser liberados bajo fianza. “Se han destruido muchas pruebas ya, en un claro intento de encubrir el delito, y hay testigos, compañeros, a los que podrían intimidar para que no declarasen lo que vieron u oyeron”, ha dicho el Ministerio Público.

El pasado viernes, la Defensa de los acusados intentaba desmontar la teoría de la paliza en grupo y revelaba que Mido había tenido ya horas antes de ser detenido un encontronazo con los agentes. “Había cometido una infracción de tráfico y se opuso violentamente a mí, llegando incluso a intentar golpearme e insultándome mientras me llamaba inútil”, declaró uno de los nueve policías detenido en una declaración jurada leída por su abogado.

Mientras, el suceso ha provocado un pequeño conflicto diplomático entre Mozambique y Sudáfrica. Los medios mozambiqueños hablan de xenofobia y en el entierro de Mido en la localidad de la Matola, cerca de Maputo, y al que fueron destacados líderes políticos y sociales, se oyeron voces que pedían venganza: “Ellos nos pegan y matan. Nosotros tenemos que hacer lo mismo”, decían algunos congregados. Para intentar rebajar esa tensión, el Ministro de Asuntos Exteriores sudafricano ha viajado el fin de semana a Mozambique para presentar disculpas e intentar rebajar la tensión social creada. El Gobierno sudafricano desde el primer momento ha dado todo su apoyo a la familia de la víctima y ha exigido depurar responsabilidades.

SALUT Y BUEN VIAJE.

DETENIDOS OCHO POLICÍAS EN SUDÁFRICA POR LA MUERTE DE UN TAXISTA MOZAMBIQUEÑO QUE ARRASTRARON CON UN COCHE

SUDÁFRICA. AGENCIAS.- Ocho policías han sido detenidos este viernes en Sudáfrica como sospechosos de asesinato por la muerte de un taxista al que arrastraron atado a la parte trasera de un vehículo policial unos 500 metros, según ha informado una fuente gubernamental.
“Responderán por un cargo de asesinato cuando comparezcan ante el tribunal este lunes”, ha asegurado a Reuters el portavoz de la Dirección de Investigación Independiente de la Policía, Moses Dlamini.
La Policía de Sudáfrica anunció el jueves la apertura de una investigación por la muerte del taxista mozambiqueño. La víctima fue arrestada por los agentes, atada a la parte trasera de un vehículo policial y arrastrada una distancia de unos 500 metros en plena calle.
La grabación del suceso, realizada por uno de los viandantes, ha sido difundida por múltiples medios de comunicación locales. En el mismo se aprecia a unos cinco o seis agentes en uniforme, atando al conductor a su vehículo y agarrándole de las piernas.
Herido de muerte

La prensa sudafricana ha señalado que el taxista, de 27 años de edad, falleció horas después a causa de las heridas sufridas, según ha recogido la emisora Radio France Internationale.
La Alianza Democrática, el principal partido de la oposición, ha exigido la suspensión de los policías implicados y la apertura de una investigación en profundidad sobre los sucedido.
Amnistía Internacional (AI) ha descrito como “espantoso” el suceso y ha indicado que se trata de un “nuevo incidente provocado por el uso excesivo de la fuerza en el marco de un preocupante aumento de la brutalidad policial en Sudáfrica”.
El director de AI para Sudáfrica, Noel Kututwa, ha subrayado que la IPID “ha de recibir todo el apoyo durante su investigación para garantizar que los responsables son llevados ante la justicia”, al tiempo que ha pedido al Gobierno que “se comprometa públicamente con el fin del uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía”.

SALUT Y BUEN VIAJE.

UN AGENTE QUE MATÓ A UN CHICO RECONOCE QUE DESCARGÓ EL ARMA CONTRA LOS JÓVENES AL SER SU ÚNICA DEFENSA

“Me querían quitar la pistola y matarme. Me golpearon como a un perro”, dice

MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

Un agente de la policía nacional acusado de matar a un chico de 21 años ha asegurado en el juicio que descargó su arma contra los ocupantes de dos taxis que le persiguieron por la carretera de Toledo tras recibir amenazas del grupo de jóvenes a raíz de una riña de tráfico en la que le dijeron que le iban a cortar el cuello y matar, alegando miedo insuperable en su actitud.

“Me querían quitar la pistola y matarme. Mi intención era descargar el arma. Hice los disparos de intimidación cuando me estaban golpeando. La pistola era para mí una amenaza. Me golpeaba salvaje como si fuera un perro”, ha declarado Óscar G.M., que entonces tenía 28 años.

El procesado se sienta en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Madrid por un delito de homicidio y dos delitos de intento de homicidio. La Fiscalía de Madrid solicita un total de 23 años de prisión, mientras que la acusación particular pide 47 años de cárcel.

Según su versión, se encontraba en la madrugada del 1 de diciembre de 2007 conduciendo su vehículo en la A-42 de camino a su casa. “Se acercó a mi coche, dando las largas y veo que se acercaba mucho. Y empezó a perseguirme”, ha indicado el agente y ha negado que exhibiera su placa y su pistola por la ventana. “Percibí una situación de mucho peligro. Mi principal preocupación era despistarles y no tener un accidente”, ha dicho, alegando miedo insuperable en su actuación.

Así, ha contado que minutos más tarde se sumó otro taxi a la persecución. “Cuando apareció el coche, le vi paralelo a mí y vi a una persona con la ventanilla que decía: te vamos a rajar, hijo de puta. Te vamos a cortar el cuello”, ha recordado. En el transcurso de persecución, los coches le obligaron a desviarse a una vía de servicio que daba al polígono industrial Los Getafe.

“Intenté salir de ahí por todos los medios posibles. Uno iba delante, otro detrás. Tuve que parar el coche porque si no me embestían. Los dos vehículos me rebasaron y se cruzaron en medio. Tenía un problema. Les dije que se tranquilizaran porque era un policía”, ha relatado y ha insistido en que le estaban acosando”.

Además, ha añadido que en ese momento vio seis personas que se bajaban y vio a una persona con una navaja. “Focalicé mi atención en la amenaza más inminente. Me daban patadas y puñetazos y saltando encima. Una persona dijo: ¡pínchale y mátale!”, ha narrado.

Asimismo, ha reconocido que sacó el arma y efectuó dos disparos de intimidación. Mi intención era descargar el arma porque me la querían quitar”, ha señalado. Tras zafarse del grupo, el procesado se encontró con la vigilancia del polígono y se identificó como policía para que llamaran a una ambulancia porque había un herido.

El fallecido, Alejandro G.C., murió como consecuencia de las graves lesiones que le ocasionó un tiró en la cabeza. Falleció un día después de los hechos en el Hospital Universitario de Getafe.

RELATO DE LOS HECHOS

Los hechos tuvieron lugar a las cuatro de la madrugada del 1 de diciembre de 2007. El agente de policía, cuando conducía su coche en dirección a Fuenlabrada, protagonizó una serie de desavenencias por maniobras en el tráfico con un conductor de un taxi. Este vehículo iba ocupado por otros dos jóvenes.

El procesado intercambió una serie de gestos desafiantes con los ocupantes, mientras los vehículos avanzaban en paralelo. Así, el agente les mostró su placa de policía y una pistola.

Al adquirir el altercado mayor agresividad, los ocupantes del vehículo llamaron al hermano del taxista, con la misma profesión, para que se incorporara a la disputa. A la riña se sumaron además otros dos jóvenes que iban con el hermano.

A la altura de un polígono de Fuenlabrada, los taxis se detuvieron delante del coche del procesado y los ocupantes bajaron, dirigiéndose al acusado.

El agente extrajo su pistola y abrió fuego contra ellos, disparando seis tiros. Uno de los jóvenes recibió un impacto en la cabeza, otro en el tórax y otro en el hombro.


SALUT Y BUEN VIAJE.

JUZGAN A UN POLICÍA POR MATAR AL OCUPANTE DE UN TAXI TRAS UNA RIÑA DE TRAFICO

Un policía será juzgado la semana que viene en la Audiencia Provincial de Madrid por estar acusado de matar a un hombre y herir a otros dos en un polígono de Fuenlabrada tras producirse una discusión de tráfico entre el agente y los conductores y ocupantes de dos taxis en la autovía de Toledo.

Al procesado, Óscar G.M., la Fiscalía le pide 23 años de cárcel por un delito de homicidio y dos en grado de tentativa, hechos acaecidos la madrugada del 1 de diciembre de 2007.

El escrito provisional de la fiscal relata que este funcionario de la escala básica del Cuerpo Nacional de Policía circulaba en su coche cuando se produjo un incidente de circulación con un taxi conducido por Raúl A.M. y que llevaba como ocupantes a Luis Miguel G.S. y Francisco Javier B.D.

El procesado intercambió “gestos y frases desafiantes” mientras los dos vehículos avanzaban en paralelo por la autovía A-42, según el escrito, y el agente terminó mostrando su placa de policía y su pistola por la ventanilla de su coche.

El altercado fue tomando “mayor agresividad” y los usuarios del taxi llamaron por teléfono a David A.M., hermano del otro taxista y dedicado a la misma profesión.

El taxi de David iba en la misma dirección que la del otro, aunque un poco más rezagado, y en él viajaban Esteve Martín A.A. y Alejandro G.C., explica la fiscal.

Los tres conductores continuaron adelantándose y haciéndose gestos “cada vez más beligerantes” hasta que se detuvieron en el polígono industrial Los Gallegos de Fuenlabrada donde, “decididos a pelearse”, se apearon.

El policía sacó su arma y efectuó un disparo intimidatorio al aire pero los ocupantes de los taxis siguieron “su acometida contra el procesado, llegando a desequilibrarle”, destaca el escrito.

En ese momento, el acusado realizó otros seis disparos, matando a Alejandro G.C. e hiriendo a Francisco Javier B.D. y al taxista Raúl A.M.
Está previsto que el juicio tenga lugar entre los próximos días 5 y 9, y que el Ministerio Fiscal solicite que el agente pague un total de 107.000 euros en concepto de indemnizaciones.

SALUT Y BUEN VIAJE.

“PARE EL TAXIMETRO Y ME APUÑALO” INTENTO DE ASESINATO DE UN MOSSO D´ESQUADRA A UN TAXISTA

  • La brutal agresión de un Policía a un taxista .
  • El conductor acuchillado explica que se enteró por EL PERIÓDICO de que su agresor es un mosso y un testigo respalda su versión de los hechos .

    BARCELONA. BADALONA. SANT FOST DE CAMPCENTELLES. Aquella parecía una buena carrera, uno de esos recorridos largos con los que sueña cualquier taxista. Sin embargo, se convirtió en una pesadilla. Farooq Hussain, el taxista paquistaní de 39 años que el pasado 22 de septiembre fue cosido a puñaladas, tuvo conocimiento ayer por EL PERIÓDICO de que su agresor había sido detenido y, lo que le sorprendió aún más, de que este era mosso d’esquadra. «¿De verdad? Pero si los policías nos han de defender», comenta estupefacto, quedándose por un momento sin palabras. Farooq, que lleva 10 años en España, se levanta el pijama azul del hospital de Can Ruti (Badalona) y muestra 14 heridas, la mayoría en el costado derecho del tórax. Están cicatricando y sobre ellas hay apósitos. Cuatro de ellas son graves: una en el pecho (a un centímetro del corazón), otra que le perforó el pulmón, otra en el estómago y otra en el cuello, donde el agresor, al intentar, presuntamente, degollarle, le hizo un corte limpio de ocho centímetros, de lado a lado. En total, este hombre alto y enjuto necesitó ocho litros de sangre en transfusiones. También tiene pequeñas heridas de arma blanca en la mano izquierda causadas al intentar protegerse de los cortes.

    LA CARRERA
    «Parecía un pasajero atento y educado»

    Aquella noche, Farooq subía por el paseo de Sant Joan cuando, a la altura de la calle de Ausiàs March, un hombre bien vestido y de complexión fuerte le hizo la señal de que parara. «Me dijo que le llevara a un sitio entre Tiana y Can Ruti. Yo le contesté que no conocía esa zona y que iba a poner el GPS. Me dijo que no hacía falta, que él me guiaría», recuerda el conductor, que destaca el buen carácter que mostró en todo momento el pasajero. «Era muy atento y educado. Cuando le dije que era de Pakistán, me explicó que su madre había ido a la India y que él estaba ahorrando para viajar a esa zona», explica la víctima, que en ningún momento imaginó que ese amable individuo fuera a agredirle.
    Tras media hora de trayecto, el taxi llegó a La Conrería, una urbanización de Sant Fost de Campsentelles (Vallès Oriental) en la que a esa hora no había ninguna luz. El pasajero pidió a Farooq que parara el taxi. «Le dije el importe que marcaba el taxímetro, 25,40 euros. Me dijo que en seguida me pagaba y vi como tranquilamente se metía la mano en el bolsillo. En ese momento sacó un cuchillo y empezó a apuñalarme», recuerda el taxista.

    EL TESTIGO
    «Tenía a la víctima agarrada del cuello»

    En este punto del relato, Farooq se muestra visiblemente cansado y añade que le duele mucho la cabeza y que no puede hablar. Sajid Hussain, su mejor amigo, también paquistaní y taxista, que está con él en el cuarto, comienza a hablar. «Primero le hizo un corte en el cuello y luego empezó a acuchillarle un costado», dice Sajid. La víctima asiente.
    Esas explicaciones coinciden con la declaración del único testigo ocular de la agresión, Edmar Ozino, un brasileño que reside en la casa ante la que se paró el coche. «Oí a los perros ladar y me acerqué a la valla a ver qué pasaba -recuerda Ozino-. Cuando me asomé vi el taxi con la luz de dentro encendida. En el interior vi al pasajero, que tenía agarrado el cuello del conductor por detrás como si le estrangulara. La víctima ya tenía espasmos como si estuviera a punto de morir».
    En ese momento, Ozino comenzó a gritar al agresor que dejara a la víctima. «Al verme, salió del coche y se fue corriendo. Entonces, el conductor salió también, empapado en sangre, y se apoyó en la pared», cuenta el testigo. Sin embargo, según explica, la pesadilla no había acabado. «Al momento vi regresar al agresor a grandes zancadas, directo hacia el conductor. Se puso a su altura y sacó el brazo como si le apuntara aunque yo no vi la pistola», comenta.

    LA PISTOLA
    «Me apuntó a la cabeza y oí un clic»

    La víctima, por boca de su amigo, asegura que sí llevaba una pistola. «Le apuntó a la cabeza, Farooq le pidió que no le matara. Acto seguido oyó un clic. Entonces, cogió una barra que le habían tirado los vecinos y le golpeó, primero en la mano, haciéndole caer la pistola, y luego en la cabeza», explica. Ozino, el testigo, cuenta que cuando el agresor regresó, él cogió una barra de hierro y, desde dentro, alcanzó a golpearle en la cabeza. «Sin embargo, el agresor seguía golpeando y apuñalando a la víctima. No paró hasta que quedó en el suelo sin hacer ruido». Según el testigo, en ese momento el agresor cogió el taxi de Farooq y salió disparado camino adelante. Al ser una vía sin salida, el coche quedó abandonado.
    Farooq, por boca de Sajid, relata que a los pocos minutos vio volver a su agresor. «Iba muy tranquilo. Farooq agarró como pudo la barra para defenderse, pero el hombre no le hizo caso y se puso a buscar su pistola. Cuando la encontró, se acercó de nuevo a Farooq, le apuntó al pecho y se oyeron dos clics más».
    Según la declaración del acusado, las cosas ocurrieron de un modo muy distinto. El mosso detenido defiende que cogió el taxi porque iba a la finca de unos tíos suyos, pero que cuando llegó se dio cuenta de que no tenía bastante dinero para pagar la carrera. El detenido por la agresión sostiene que el origen de la pelea fue que el conductor se enfadó mucho y sacó una navaja para agredirle. En su declaración, el arrestado asegura que logró arrebatarle la navaja. El mosso confesó que, efectivamente, había apuñalado varias veces al conductor para defenderse porque este le pegaba con una barra de hierro, con la que le golpeó en la cabeza causándole un traumatismo craneal. El acusado también reconoce haber sacado la pistola, aunque señala que apuntó al suelo y que después, aturdido, huyó del lugar refugiándose en casa de sus tíos, adonde accedió saltando la valla. Según su declaración, fue ahí donde perdió la pistola y después volvió a recuperarla. Actualmente, la pistola está en poder de los Mossos d’Esquadra de Premià de Mar (Maresme), que fueron los encargados de investigar el caso. El abogado del detenido, el penalista José María Fuster Fabra, pidió respeto a la presunción de inocencia de su defendido .

    LA INVESTIGACIÓN
    Policías autonómicos buscan la navaja

    Aunque el presunto autor de la agresión ya ha sido detenido, los Mossos d’Esquadra siguen investigando lo ocurrido. Ayer por la mañana, varios agentes, acompañados por una brigada de parques y jardines del ayuntamiento de Sant Fost, rastreaban la zona. Según explicaron fuentes de la policía local, «los mossos buscaban la navaja con la que el taxista fue apuñalado por su agresor y que, al parecer, este tiró por un terraplén».
    Avisados por Ozino, el vecino que ayudó a la víctima, los policías locales fueron los primeros en llegar. Descubrieron que el taxi «tenía en su interior toda la recaudación y que el asiento del conductor estaba lleno de sangre, lo que demuestra que la agresión comenzó dentro del coche». Ozino recuerda que cuando lo levantaron los sanitarios vio una brutal raja debajo del cuello. «Como otra boca», dice Ozino, que insiste: «Aquí no hubo ninguna pelea. Solo una agresión brutal». Cuando llegó al hospital, un responsable de la uci le comentó a Sajid que «había un 80% de posibilidades de que Farooq muriera». Estuvo en coma y pasó siete días en la uci. Ahora, ya mucho mejor, espera que le den el alta la semana que viene. No obstante, Farooq reconoce: «Tengo mucho miedo. No sé si podré volver a conducir un taxi por la noche».

  • EL “MOSSO” INGRESA EN PRISION ACUSADO DE INTENTAR MATAR A UN TAXISTA PAQUISTANI.
  • El agresor acuchilló varias veces a la víctima cuando le pidió que le pagase Un taxista, de unos 40 años, se encuentra ingresado en el hospital después de recibir varias puñaladas a manos presuntamente de un mosso d’Esquadra. La víctima y el agresor se enzarzaron en una pelea cuando este le pidió que pagase el trayecto, según informó ayer la policía catalana. Las cuchilladas se produjeron el pasado jueves 22 de septiembre. Los Mossos d’Esquadra detuvieron a un agente del cuerpo como el presunto culpable el 1 de octubre, según contó ayer El Periódico.El apuñalamiento se produjo de noche. El agente, dedicado a labores administrativas dentro del cuerpo policial, pidió un taxi cuando ya se encontraba fuera de servicio y le pidió que le llevase a su casa, en una urbanización de Sant Fost de Campsentelles (Vallès Oriental). Al llegar a su destino, sobre las diez de la noche, el taxista pidió que le pagase el trayecto y se inició la pelea. Como resultado, el agente acabó presuntamente asestándole varias puñaladas. El entorno de la familia de la víctima, citado por el Periódico, asegura que recibió hasta 15 cuchilladas.
    Cómo sucedieron los hechos no ha quedado del todo aclarado. Según un portavoz de la Asociación de Trabajadores Paquistaníes, el hombre sacó el cuchillo en el mismo momento en el que el taxista le pidió que le pagase. Según un comunicado de los Mossos, el agente pudo haber recibido también un golpe en la cabeza. De lo que no cabe duda es de que el hombre huyó del lugar de los hechos. Esa misma asociación asegura que en un primer momento cogió el taxi y condujo unos 100 metros. Pero luego paró y volvió al lugar de la agresión porque, presuntamente, se le había caído el arma reglamentaria.

    Un testigo que pasaba por la zona pudo ver la agresión y fue quien avisó al Sistema de Emergencias Médicas (SEM). Los facultativos llevaron al taxista malherido al hospital. Ayer, según un comunicado del sindicato del taxi, el hombre ya estaba “fuera de peligro, consciente y estable”. La investigación llevó hasta el agente de los Mossos d’Esquadra cuando este acudió al hospital de Can Ruti de Badalona, con una “aparente fase amnésica a causa de un traumatismo craneal”, según un comunicado de los Mossos. La policía inició entonces las pesquisas para descubrir qué había detrás de la rocambolesca historia del agente. El pasado 1 de octubre le detuvieron. El juzgado de instrucción 4 de Mollet del Vallès ordenó entonces su ingreso en prisión. El hombre está acusado de un intento de homicidio, según una portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) a pesar de que la policía se refiere en todo momento en su comunicado a un “delito de lesiones”.

    Faruk (nombre de pila del taxista) lleva en España unos 10 años, según explicó ayer el portavoz de la Asociación de Trabajadores Paquistaníes. El hombre no tiene familia en Barcelona y conduce un taxi como asalariado, es decir, que no es el propietario de la licencia. A raíz del suceso, un hermano del hombre que vive en Holanda se trasladó ayer a Barcelona para estar a su lado. Faruk, según ese mismo portavoz, perdió ocho litros de sangre a causa de las heridas. El hombre proviene de la ciudad de Sialkot, una localidad al norte de Pakistán en la zona del Punyab. “Su familia allí aún o sabe qué ha pasado, les han dicho que ha sido un accidente”, aseguró. El sindicato del Taxi de Cataluña (STAC) manifestó ayer, a través de un comunicado, su “más profunda repulsa e indignación por la brutal agresión” que sufrió Faruk. STAC pidió, además, que el mosso d’Esquadra encarcelado por la agresión sea expulsado “inmediatamente” del cuerpo. Un portavoz de la policía explicó que rige la presunción de inocencia, por lo que no se tomará una decisión al respecto hasta que haya una sentencia que demuestre si fue el agente quien propinó las cuchilladas al taxista paquistaní.

    SALUT Y BUEN VIAJE.

  • DETENIDO UN MOSSO POR COSER A PUÑALADAS A UN TAXISTA PAQUISTANÍ


    BARCELONA – La víctima, que está en coma, fue hallada agonizante en Sant Fost de Campsentelles.

    El juez de Mollet ha ordenado el ingreso en prisión del agente por intento de homicidio.

    Faruk, un taxista paquistaní, apareció cosido a puñaladas en un camino rural el 22 de septiembre. Dos días más tarde, un mosso denunció en comisaría el robo de su pistola tras haber sido apaleado por unos desconocidos. En apariencia, dos hechos sin relación entre sí. Pero solo en apariencia, pues el pasado sábado mossos investigadores de la comisaría de Premià de Mar (Maresme) detuvieron a dicho agente como presunto autor de la brutal agresión al taxista, que aún se debate entre la vida y la muerte en el hospital de Can Ruti.

    El sospechoso pasó a disposición del juzgado de instrucción número 4 de Mollet del Vallès, que tras tomarle declaración ordenó su ingreso en prisión provisional sin fianza por homicidio doloso en grado de tentativa. La Conselleria d’Interior confirmó que el detenido por la agresión es un mosso destinado a labores administrativas en Barcelona.

    La víctima, que está en coma, fue localizada agonizante el pasado 22 de septiembre a las 22.33 de la noche en el camino de Tristany i Isolda, una vía entre bosques de una urbanización de Sant Fost de Campsentelles (Vallès Oriental), según han informado a este diario fuentes de la policía local de ese municipio. Al desplazarse hasta allí en dos ambulancias medicalizadas, los profesionales del Sistema d’Emergències Mèdiques descubrieron a un hombre paquistaní con numerosas heridas de arma blanca, sobre todo en el tórax. Los médicos lograron estabilizar a la víctima y trasladarla al Hospital Germans Tries i Pujol, donde entró en el estado de coma en el que todavía se encuentra.

    SIN FAMILIA EN ESPAÑA.

    Fuentes del entorno de la víctima señalaron que el conductor recibió al menos 15 puñaladas de su agresor. El hombre, que no tiene familia en España, solo recibe visitas de voluntarios de una asociación paquistaní.

    La víctima, identificada como Faruk, conducía como asalariado un taxi de Barcelona y, según las pesquisas, supuestamente recogió a su agresor en Barcelona a la salida de un prostíbulo. Fuentes cercanas a la investigación indicaron que el agresor paró el taxi y le pidió que le llevara a su casa. Al llegar, el mosso le dijo que no tenía dinero para pagarle y le pidió que le llevara a casa de su madre, en una población cercana, donde le pagaría. En ese momento, se inició una pelea entre el agente y el conductor del vehículo, que acabó con este último gravemente herido por arma blanca.

    A partir de entonces, según las fuentes consultadas por este diario, hay dos versiones distintas sobre lo ocurrido y sobre cómo se resolvió el caso. Una de ellas sostiene que el taxista intentó defenderse del arma blanca de su agresor con una barra. En la reyerta o al huir del lugar del crimen, al agresor se le cayó la pistola sin que se diera cuenta hasta horas más tarde de su desaparición. Para cubrirse, sigue esta versión, fue a comisaría y denunció que se la habían robado unos desconocidos que le habían apaleado.

    Horas más tarde, los mossos encargados de investigar la agresión al taxista encontraron la pistola en el lugar de los hechos. Tras mirar su número de serie, descubrieron que se trataba del arma reglamentaria de un compañero. Tras localizarle e interrogarle, el agente confesó lo ocurrido con el conductor del taxi.

    AUTOLESIONES CON LA PORRA.

    Otras fuentes, en cambio, sostienen que el agente no perdió la pistola, sino que cuando llegó a su casa decidió esconderla para comenzar a montar su coartada. Acto seguido, se autolesionó con su defensa extensible (la porra reglamentaria) y fue a denunciar a una comisaría de los Mossos el robo de su pistola y la paliza, ambos ficticios. Sin embargo, los mossos que tomaron la denuncia detectaron en seguida incoherencias en la declaración, así que comenzaron a interrogarle y le acompañaron a casa, donde el agresor acabó confesando que había escondido la pistola y les relató lo sucedido.
    INDIGNACIÓN Y RABIA POR PARTE DE TAXIS ANARQUÍA Y TODO EL COLECTIVO DE TAXISTAS DE BARCELONA ANTE ESTA BRUTAL AGRESIÓN DE UN MOSSO ESQUADRA A NUESTRO COMPAÑERO FARUK, DESDE TAXIS ANARQUÍA EN SOLIDARIDAD CON FARUK Y SU FAMILIA DESEAMOS QUE SE RECUPERE PRONTO Y VUELVA A TRABAJAR CON EL TAXI.

    SALUT Y BUEN VIAJE FARUK.